sábado, 1 de agosto de 2026
sábado
lunes, 26 de enero de 2026
abrazarte
jueves, 22 de enero de 2026
el gesto
lunes, 19 de enero de 2026
seguimos escribiendo poesía
viernes, 28 de noviembre de 2025
querer bonito
lunes, 24 de noviembre de 2025
vivir duele
Y qué.
No hay premio por aguantar,
ni público aplaudiendo
(la mayoría voltea la cara y finge que no sangras).
Duele abrir los ojos y saber que sigues aquí,
con los mismos problemas,
las mismas derrotas en doble fila
(los mismos fantasmas con cuentas pendientes).
Duele la claridad.
Esa pinche claridad cuando sólo quieres dormir,
cuando todo sería más fácil con un botón de apagado
(o al menos reiniciar sin guardar cambios).
Pero (y no es esperanza barata)
duele porque estamos vivos.
Porque aún importa, aunque sea un poco.
Porque no nos rendimos del todo,
aunque ya escribimos esa última carta cien veces.
Y aun así seguimos.
Por instinto.
Por necedad.
Por esa absurda fe de que quizá mañana
duela tantito menos
(y brindemos por seguir aquí,
aunque sea con tequila barato).
Vivir duele.
Pero el amor sigue vivo.
Y eso,
sábado, 11 de octubre de 2025
nota para mi crush de los jueves
sábado, 20 de septiembre de 2025
herético
jueves, 18 de septiembre de 2025
historia de nuestros dioses
viernes, 29 de agosto de 2025
cotidiana
miércoles, 25 de junio de 2025
días como éste...
miércoles, 12 de marzo de 2025
hada
miércoles, 18 de diciembre de 2024
ideas
martes, 17 de diciembre de 2024
pólvora y vainilla
como un grito escondido en medio del caos,
como si la vida supiera que contigo no hay tregua.
Esa risa que no se parece a nada
se cuela en las grietas de mi día,
revolviendo lo poco que queda intacto.
Tus ojos,
esos malditos conspiradores,
tienen el brillo de una madrugada insomne
y la ternura de algo que no se dice
pero quema.
Y esas manos,
encajando perfectas en las mías,
como dos piezas de un rompecabezas hallado por azar,
ahora imposibles de separar.
Tienes ese olor,
a pólvora recién disparada,
a vainilla quemándose en el altar de mis herejías,
un incendio que sabe a rebelión y calma.
Un universo que sólo arde contigo.
Amo tu revolución,
tu forma de desarmar al mundo
y volverlo a construir en tu cabeza,
cómo tomas lo obvio y lo haces añicos,
cómo volteas el universo con una sola palabra.
Y esa forma tuya de desarmarme,
tu verdad quemando la mía,
aunque me mate aceptarlo.
Eres distinta,
diversa, divergente y rotunda,
un cometa que pasa una sola vez en la vida
y tiene el descaro de burlarse del cielo (y de mí).
Contigo no hay medias tintas,
ni espacio para disfraces o máscaras rotas.
Eres todo o nada:
un golpe al pecho,
un refugio al alma,
una contradicción que amo hasta los huesos.
Porque aunque no estés,
te tengo aquí,
en el pecho,
viviendo en cada latido.
Todo en mí te nombra,
te busca,
te respira.
Eres la risa que (me) incendia,
los ojos que hablan de eternidades,
la revolución que no cede,
la certeza que el caos me regaló.
Y aun así,
justo cuando creo haberlo visto todo,
otro abismo se abre ante mí, otro fragmento tuyo,
otro fragmento tuyo que no puedo evitar amar.
Por eso estás aquí,
aunque estés lejos,
porque no sé amar a medias,
ni puedo arrancarte de mí.
Eres la revolución que escogí,
la locura que me transforma,
y cada día vuelvo a elegir,
como quien incendia su vida,
Porque amar(te) es caer en un abismo e intentar volar.
lunes, 18 de noviembre de 2024
entrelazamiento cuántico
Dicen que cuando dos corazones se encuentran, algo más allá de la razón sucede, como si las leyes de este mundo hicieran una pausa para dar paso a otra realidad. Es como cuando dos partículas, en un instante, quedan conectadas para siempre, sin importar la distancia.
Así ocurre con algunas almas. Un primer roce de miradas establece un vínculo que trasciende tiempo y espacio. No importa si después toman caminos distintos; lo que siente una repercute en la otra. Un pensamiento, un susurro, un latido en uno, genera un eco, invisible pero innegable, como si un hilo uniera su existencia.
Como en la física cuántica, no hay explicación sencilla: es una conexión que desafía la lógica, un bello misterio. Los corazones en este estado no piden certezas. En la inmensidad del universo, hay conexiones que nunca se rompen, no porque deban estar juntos, sino porque, de alguna forma, siempre lo estarán.
domingo, 17 de noviembre de 2024
sed
miércoles, 18 de septiembre de 2024
quererte y no quererte
Quererte y no quererte porque vives en mi mente y porque hastío tus memorias donde habito.
Quererte porque vives en mis sueños, porque te siento en el viento que acaricia mis recuerdos,
te anhelo en mis suspiros, que te buscan en silencio, como quien espera el alba de una noche eterna.
No quererte porque estoy completo, porque no quiero mirarte con el velo amargo del olvido,
no quiero que el cariño se vuelva cadenas cuando el amor ciega, y prefiero verte libre, sin el peso de un adiós no dicho.
Quererte es saber que el tiempo no me pertenece, que los latidos que me guían ya no son sólo míos,
sentir que en cada segundo que te sueño, me pierdo un poco más, sin saber si te tengo o te he dejado ir.
No quererte es salvarme del olvido, de los caminos que no se cruzan aunque se rocen,
y aunque te busque en cada rincón del mundo, al final, el eco de lo que somos se perderá en el infinito.
miércoles, 28 de agosto de 2024
viceversa
Perdí todo... recuerdos, risas, sueños. Compañía, dulce amor, esperanza. Tú siempre estuviste.
Estuviste siempre, tú. Esperanza, amor, dulce compañía. Sueños, risas, recuerdos... todo perdí.
por: Miguel Quintero