lunes, 26 de enero de 2026
abrazarte
sábado, 20 de septiembre de 2025
herético
sábado, 14 de junio de 2025
milagro
jueves, 5 de septiembre de 2024
vacío
Puedo aceptar que el eco de tu voz
ya no resuene en mis madrugadas,
pero ¿cómo carajos me explico la ausencia de tus besos
si en mis labios aún persiste el licor dulce de tu boca?
Es raro, la piel se acostumbra a la rutina
de tu sombra, de tu figura fantasma,
pero en mi boca arde tu ausencia,
como brasas apagadas, que encendiste aquella madrugada.
No me consume tu partida,
es más bien el vacío de tus labios,
esa maldita costumbre que tengo
de creer que en algún rincón aún siguen vivos, respirando.
jueves, 29 de agosto de 2024
musa urbana
A veces te miro, musa urbana,
en la rutina de la ciudad,
por las calles de tu barrio,
con tus Dr. Martens firmes en el pavimento,
pisando el asfalto con la certeza
de quien sabe a dónde va,
pero en el fondo, ¿lo sabes?
Te desplazas en el transporte público,
una diosa oculta en el anonimato,
a veces envuelta en jeans que esculpen tu figura,
otras, flotando en un vestido que roza el viento,
pero siempre, siempre perfecta,
como si la perfección fuera el punto de partida
y no el destino.
Exploradora de almas, observas desde la distancia,
misántropa por convicción, o tal vez por protección,
¿quién podría culparte?
En este mundo de máscaras y falsedades,
es más fácil no querer
que dejarse tocar el alma.
Quiero sentarme contigo en la banqueta,
con una caguama como único testigo,
que el concreto se vuelva tierra fértil,
donde raíces se entrelacen,
en un jardín de palabras no dichas,
de miradas que lo revelan todo,
de silencios que gritan verdades
que el ruido de los autos no puede callar.
Quiero entretejer margaritas en tu cabello,
entre sueños y risas,
con la complicidad de quienes han visto
flores crecer en el asfalto,
mientras la ciudad sigue su curso,
ajena a nuestra pequeña conspiración.
Te observo y veo la dualidad de la existencia,
de quien camina entre el amor y el desprecio,
entre la conexión y la soledad autoimpuesta,
y no puedo evitar desear ser un puente,
que te acerque al lado donde el sol brilla más,
donde florecen margaritas y dientes de león.
Y mientras el mundo gira, mientras la vida pasa,
en una esquina de la ciudad,
encontramos la eternidad en un instante,
un poema en cada susurro,
una promesa en cada mirada…
Y en el cruce de miradas,
un secreto.
domingo, 18 de agosto de 2024
ausencia
El reloj sigue su marcha, pero el tiempo se detuvo en aquel instante. Quise detenerte, pero sólo conseguí retener tu sombra. Ahora te llamas ausencia, incluso cuando estás al lado. Tus ojos, antes refugio, ahora esquivan mi mirada.
Las palabras que nunca dijimos se amontonan entre nosotros, creando un abismo.
Nos quedamos allí, sin despedida, como si el silencio pudiera evitar lo inevitable.
viernes, 16 de agosto de 2024
Siempre fuiste tú
tus letras derramadas en mis días,
y todos los mensajes que intercambiamos por las noches.
Tu voz, un susurro en la oscuridad,
y tus besos, el abismo en el que caí para perderme.
Siempre fuiste tú,
el café que compartimos esa mañana,
ritual común, cotidiano, que hizo del tiempo un cómplice.
La sensación de todo lo nuevo en tu piel,
y la comodidad de sentirme en casa,
incluso en medio del caos y las luces de la ciudad.
Siempre fuiste tú,
la mujer de mis sueños,
aquella que aparecía entre sábanas desordenadas,
con la mirada perdida en el futuro que nunca fue.
Siempre fuiste tú,
el cerebro de mis pesadillas,
el rostro que me visitaba en noches de insomnio,
cuando la distancia se volvía un océano que no podía cruzar.
Ojalá las cosas hubieran sido distintas,
que el tiempo no hubiera jugado en nuestra contra,
que las palabras no se hubieran perdido en el viento.
Que no me hubiera ido,
que no te hubieras ido,
y que las despedidas fueran solo un mal sueño del que despertamos juntos.
Porque siempre fuiste tú,
en cada rincón de mis pensamientos, en cada resquicio de mi memoria,
en cada silencio compartido y en cada promesa rota.
Siempre fuiste tú,
mi refugio y mi tormenta,
mi paz y mi guerra,
el principio de todo,
y quizás también el final.
miércoles, 14 de agosto de 2024
Se busca musa
lunes, 12 de agosto de 2024
el gran pez
En el vasto mar del universo, un pescador se adentra, con su red tejida de preguntas, busca al gran pez, al Leviathan.
¿Existe Dios? pregunta entre estrellas y galaxias, ha lanzado el anzuelo de su fe, esperando una respuesta.
A veces, el pescador captura respuestas brillantes como estrellas, otras sólo agua, reflejo del vacío cósmico.
En las ondas de la espiritualidad, busca señales divinas, en el eco sin respuestas, encuentra su destino.
El universo responde con su eterno silencio, y sin embargo, el pescador sigue lanzando su red hacia el cielo.
¿No somos cada uno ese pescador buscando cada día la verdad que aguarda?
Buscamos a Dios en el océano del misterio, y sin embargo, el galileo dijo: vengan a mí, yo les haré pescadores que encontrarán a Dios en su hermano, el hombre.
lunes, 29 de julio de 2024
árbol
domingo, 28 de julio de 2024
locura
martes, 23 de julio de 2024
musas
A veces las musas vienen a tu vida, sólo para recordarte que todavía tienes alma de poeta.
Para hacerte sentir vivo, para que derrames tinta y sangre cuando creías no tener nada.
A veces las musas vienen a tu vida,
sólo para iluminar la noche con sus cantos profanos.
Para hacerte sentir vibrante, para que brames el canto de los proscritos, cuando creías estar muerto.
A veces las musas vienen a tu vida, sólo para darte el néctar de los dioses.
Para hacerte sentir lúcido y perdido a un tiempo.
Para embriagarte de efluvios extasiantes y montar en las alas del fénix cuando necesitabas sentir de nuevo.
Y a veces, las musas se marchan, sólo para que te des cuenta que has vivido. Y aunque todo se acabe en esta vida, ya vendrán otras letras, otros cantos otras copas y otras musas.
jueves, 18 de julio de 2024
sueños
martes, 16 de julio de 2024
playa lejana
jueves, 11 de julio de 2024
intimidad
sábado, 6 de julio de 2024
cielo robado
miércoles, 3 de julio de 2024
excepciones
sábado, 29 de junio de 2024
te quiero
domingo, 23 de junio de 2024
ausencia
domingo, 16 de junio de 2024
provocadora
Me haces imaginar que te beso y que me besas, que mis manos te recorren lentamente, mientras nos susurramos al oído gemidos indecibles y arcanos.
Me invitas a soñar que nuestros labios se rozan, apenas un suspiro, pero en ese toque ligero arde un fuego atávico, un canto secreto que sólo los entendidos pueden descifrar.
Me empujas a desear que en el silencio de la noche, nuestros cuerpos se encuentren en un abrazo de sombras y deseo. Que tu aliento se mezcla con el mío, creando una niebla de pasión que nos envuelve.
Me induces a sentir tu piel vibrar bajo mis dedos, una melodía silente que sólo se ha escuchado en la nada, desde cuando éramos dos almas que se buscaban en la penumbra.
¡Provocadora! Sabías bien que nuestra historia, de hace siglos, volvería a encenderse con la misma intensidad, reviviendo en cada beso la llama inextinguible del deseo que vivimos.