lunes, 8 de junio de 2026
viejo
domingo, 3 de mayo de 2026
diosas
miércoles, 18 de febrero de 2026
Calíope
No te llamas Calíope
(y sin embargo lo eres).
No bajas del Olimpo
ni traes túnica impoluta,
llegas despeinada,
(con los labios manchados de café)
y la mirada llena de preguntas
que me desacomodan las ideas.
Cuando me miras
las palabras se arrodillan
(no ante una diosa,
ante tus caderas).
Yo, que escribo por disciplina
(y por oficio),
por no morirme de silencio,
te escribo a ti con hambre.
Hambre de esa risa
que se mete debajo de mi camisa
y me araña el pecho.
Hambre de esa forma
indecente (tuya),
de sostener una idea
y de desdibujar mis rayas.
No me dictas versos:
me los arrebatas (suavemente).
Eres carne que piensa,
pensamiento que arde.
Porque tú no inspiras poemas.
Tú provocas que me los arranque.
martes, 17 de febrero de 2026
...
lunes, 26 de enero de 2026
abrazarte
jueves, 22 de enero de 2026
incendio
el gesto
lunes, 19 de enero de 2026
seguimos escribiendo poesía
lunes, 8 de diciembre de 2025
devoción
A veces pienso que tus culpas
son sólo deudas (heredadas),
reglas que te piden ser “perfecta”
mientras tu voz derrama verdades sin permiso.
Yo te escucho decir que bebiste (hasta perderte),
y no sé si fue el alcohol
o ese cansancio de sostener el mundo
con tu fragilidad que también es fuerza.
Y mientras hablas de ser inmaculada
yo miro tu bohemia como se mira una grieta luminosa:
con devoción,
sin exigir nada,
y con unas inmensas ganas de beber(te),
como quien sediento busca
ese trago que salva y que condena.
cuando te leo artista maldita
algo en mí quiere brindar por tu caos,
aunque (no) sé si mi fuego es poco
y tus noches merecen otra clase de incendio.
lunes, 24 de noviembre de 2025
vivir duele
Y qué.
No hay premio por aguantar,
ni público aplaudiendo
(la mayoría voltea la cara y finge que no sangras).
Duele abrir los ojos y saber que sigues aquí,
con los mismos problemas,
las mismas derrotas en doble fila
(los mismos fantasmas con cuentas pendientes).
Duele la claridad.
Esa pinche claridad cuando sólo quieres dormir,
cuando todo sería más fácil con un botón de apagado
(o al menos reiniciar sin guardar cambios).
Pero (y no es esperanza barata)
duele porque estamos vivos.
Porque aún importa, aunque sea un poco.
Porque no nos rendimos del todo,
aunque ya escribimos esa última carta cien veces.
Y aun así seguimos.
Por instinto.
Por necedad.
Por esa absurda fe de que quizá mañana
duela tantito menos
(y brindemos por seguir aquí,
aunque sea con tequila barato).
Vivir duele.
Pero el amor sigue vivo.
Y eso,
viernes, 17 de octubre de 2025
diosa cubierta de hormigas
sábado, 11 de octubre de 2025
nota para mi crush de los jueves
sábado, 20 de septiembre de 2025
herético
viernes, 19 de septiembre de 2025
rara
Me gustas rara, de esas rarezas que no se compran o se heredan.
Me gustas porque no cabes en ningún molde,
porque una sola palabra dice más que un discurso ensayado.
Me gustas porque caminas contra corriente,
porque preguntas lo que nadie se atreve,
porque tienes respuestas que no aparecen en Google.
Me gusta tu manera de mirar las grietas
como si fueran paisajes (y los paisajes como si fueran el cielo).
Me gusta tu costumbre de hablar con lo invisible
como si estuviera a la mesa contigo.
Me gustas rara, y común no tendrías sentido.
(porque la gente estándar es obvia,
y la belleza de catálogo es puro simulacro de cartón).
Me gustas cuando desarmas las lógicas,
cuando te ríes en medio del funeral de las certezas,
cuando eres canción y protesta (rara).
Me gustas porque contigo
puedo dejar de fingir cordura,
ser el torpe, el exiliado, el contradictorio.
Puedo ser yo: otro raro.
Me gustas...
simple y cabronamente rara.