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jueves, 22 de enero de 2026

incendio


Eres un incendio.
No eres metáfora.
Eres fuego
(sin advertencia ni aviso).

Fuego (que devora) sin piedad:
me derrites en un instante
o me tienes pegado a la brasa,
sudando, temblando, deseando más.

Aquí no se quedan los tibios.
Los cobardes miran (de lejos)
y luego inventan moralejas.

A veces acoges algo frágil,
como un cervatillo
(no por ternura)
pero sólo para devorarlo
mejor después.

Te han dibujado mil veces
(a veces sin errores):
fuego, desastre, promesa…
entienden que arrasas
y consumes
mientras alumbras.

A mí me templas.
Me raspas lo correcto.
Me quemas.
No quiero salir ileso.
Quiero arder sin redención,
(sin discurso).

No quiero salvarme.
Quiero hundirme,
quiero que me atraviesen tus llamas,
que me despojes de todo.

Quiero fenecer
(o arder)
dentro de lo único
que nunca prometió salvarme...
Y sin embargo, lo has hecho
(incluso de mí).
Twitter: Owiruame

lunes, 19 de enero de 2026

seguimos escribiendo poesía

Han pasado años.
 Somos viejos
 (bueno, yo más que tú y que casi todos).
Y aun así
 nuestros cuerpos insisten.
 No piden permiso.
 No se disculpan.
Escriben poesía
 a deshoras
 en la madrugada
 o al medio día
 como quien bebe antes de las doce
 sabiendo que no debería
 pero igual lo hace.

Cuando mi mano entra en tu cabello
 y tú ya sabes
 (sin ensayos, ni poses, ni dudas)
 que viene un beso.
Cuando te busco
 no por costumbre
 sino por hambre.
 Cuando tu piel responde
 con la misma urgencia
 que hace años
 (y eso sí es un milagro
 aunque no creamos en ellos).

Seguimos escribiendo poesía
 en el abrazo que no presume,
 en los besos húmedos
 que no necesitan promesas,
 en las manos que se encuentran
 como si el mundo pudiera esperar cinco minutos más.

No respetamos la métrica.
 Ni la rima.
 Ni la edad.
Escribimos con errores,
 con aciertos raros,
 con cansancio,
 con risas breves,
 con silencios que ya no asustan.
Tú y yo
 (y nosotros, que es más difícil)
 seguimos escribiendo poesía
 porque entre tú y yo
 cada historia se siente nueva
 aunque sea la misma
 (sólo los que no aman creen que eso es repetirse).

Y a veces
 en la madrugada
 o al medio día
 me pierdo en tu sonrisa,
 en tus ojos,
 en esa llama que no grita
 pero no se apaga.
Entonces lo entiendo:
 no somos jóvenes,
 no somos perfectos,
 no somos eternos.
Pero seguimos escribiendo poesía.
 Y con eso
 alcanza.


Twitter: Owiruame

lunes, 23 de septiembre de 2024

para ti

Después de los años y caminos compartidos, miro atrás y veo el jardín que hemos sembrado.
Cada rosa ha nacido del esfuerzo, del cariño, de las palabras que no siempre decimos, pero que incluso leemos con los labios.

Esas rosas que están en el camino, han conocido el sol, el frío y la tormenta.
Pero ahí están, de pie, como nosotros, con los pétalos marcados por la vida,
pero impregnados del perfume de la vida nuestra.

Cada mañana, al despertar, elijo las pequeñas cosas: el calor de tu cercanía, la paz de saber que estás a mi lado,
y todos esos pequeños gestos cotidianos que algunos tomarán como olvidados.

Hoy te vuelvo a elegir, como en antaño, con ese amor sencillo y cotidiano.
No porque sea fácil o costumbre,
sino porque en ti encuentro mi hogar, ese fuego sereno que me envuelve y me sostiene.

Elijo el amor que construimos cada día, elijo las rosas que siguen floreciendo el camino.
Elijo nuestra senda única, trazada por nuestros pasos, nuestros amores y los saberes que hemos aprendido.

 
Twitter: Owiruame

viernes, 28 de junio de 2024

me gustas...

Me gustas libre, huracán de emociones, 
torbellino de risas y explosiones. 
Tu voz truena, tu mirada fulmina, 
tu alma danza con fuego que fascina. 

Me gustas intensa, tempestad y calma, 
remanso de paz que me desarma. 
Tus manos me acarician con ternura, 
tus palabras me envuelven en dulzura. 

Contigo soy osado, soy yo mismo, 
ser imperfecto, loco que te ha elegido. 
Gracias por compartir tu locura conmigo, 
por ser mi brújula en el camino recorrido.


Twitter: Owiruame

sábado, 23 de septiembre de 2023

...

En letras no.
Un amor como el nuestro no puede limitarse a unas cuantas líneas.
No puede describirse con palabras,
ni definirse en unos cuantos adjetivos.

Y sin embargo,
aquí estoy.

Tratando de decir que hemos cambiado,
pero somos los mismos.
Que nuestro amor es más maduro, 
y no obstante, nuevo cada día.

Y que quizá no puedo dibujar nuestro futuro,
pero que hoy te amo... 
y también en el siguiente instante.

Que todos estos años se han hecho de momentos.
Que hemos bebido lágrimas de todos los sabores,
visto la luz de mil madrugadas,
y volado en las alas del viento.

En letras no.
No puedo describir cuánto agradezco el que estés a mi lado.
Y sin embargo, 
agradezco cada momento.

Twitter: Owiruame

martes, 5 de septiembre de 2023

reencuentro

Ana caminaba por el parque cuando vio a un hombre sentado en un banco. Algo en su aspecto le resultaba familiar, pero no podía recordar de qué. Se acercó a él y le preguntó:

—¿Perdona? ¿Te conozco de algo?

El hombre se levantó y le sonrió.

—No creo que nos hayamos visto antes —respondió.

—Estoy segura de que nos conocemos —insistió—. Tu rostro me resulta muy familiar.

El hombre se rascó la cabeza.

—No sé qué decirte, no creo que nos hayamos visto nunca.

—Tal vez sí, tal vez no —concedió al final.

Sonrió al hombre.

—En fin, es un placer conocerte —dijo—. Mi nombre es Ana.

—Me llamo Roberto — respondió el hombre—. También es un placer conocerte, Ana.

Se dieron la mano y se miraron a los ojos durante unos instantes. Ambos sintieron una extraña sensación de familiaridad, pero no pudieron identificarla.

Se reencontraron pero no se reconocieron. Se miraron con nostalgia por unos instantes y cada uno siguió su camino.

Twitter: Owiruame

sábado, 25 de julio de 2015

Te elijo

Te elijo a ti.
Elijo tu voz y tus silencios.
Elijo el roce de tu piel por las mañanas y tu abrazo en la noche.
Elijo encontrarme en tu mirada y perderme en tu sonrisa.

Te elijo a ti.
Elijo tus manías que se llevan bien con las mías.
Elijo tu compañía que va bien con mi ausencia.
Elijo tu prudencia que frena mis impulsos.

Te elijo a ti.
En el ayer donde no te conocía y te anhelaba.
En el presente donde caminas a mi lado.
En el mañana donde eres más que una promesa.

Cada día al mirarte puedo tomar tu mano y decirte al oído, como hace tanto tiempo, te elijo a ti.