martes, 21 de julio de 2015

máscara


Máscara que escondes tras tus colores al danzante, le proteges de los juicios, de las miradas y por qué no, del orgullo que envuelve al que se entrega en música y movimiento al dador de la Vida.

Anónimo es el danzante y es precisamente esto lo que le permite entregarse por completo, sin la preocupación de ser algo más para quien observa. Los danzantes no quieren hacerse de un nombre, quieren crear armonía.

Confieso que no se danzar, pero quiero refugiarme en el anonimato... quiero servir y enseñar entregándome por completo, ser armonía con quienes me rodean.