jueves, 16 de julio de 2015

alma

Dicen que el alma es algo que todos llevamos dentro.  Nadie sabe decir a ciencia cierta dentro de qué, pero todos dan por sentado que existe y forma parte de nosotros.

Las almas son entonces de esos accesorios pasados de moda pero que a todos nos gusta cargar a donde vamos.

Algunos la confunden con la conciencia y quieren mantener su alma limpia, planchada y doblada como una servilleta que se usa en ocasiones especiales.  Otros, andan buscando rematarla al mejor postor porque según cuentan, el diablo (quien quiera que éste sea) las compra a buen precio.

Los científicos reducen el alma a ciertas interacciones químicas y eléctricas en nuestro cerebro.  Los filósofos a un principio ontológico, un ideal, un pensamiento que se gesta en nuestra mente (que algunos dicen, es el alma misma).  Los poetas dicen que es el aliento que nos mueve, nos une a otros y nos hace humanos.

Yo creo que el alma no es una ilusión, que la ilusión es este mundo.  Por las noches, durante lo que nosotros llamamos sueños, las almas despiertan de esto a lo que nosotros llamamos realidad, y entonces ríen, juegan, cantan... viven.

A veces las almas se sienten tan a gusto en esos sueños que son su realidad, que deciden no volver a despertar (o a dormir, según se vea) en nuestra realidad que para el alma no es sino un sueño... es entonces cuando nosotros decimos que la gente muere, pero es quizá entonces  que el alma comienza a vivir.