lunes, 7 de octubre de 2013

silencio...

Existen momentos en nuestra vida , en que nos vemos confundidos en nuestra mente y en nuestro corazón, momentos en que las cosas parecen salirse de nuestro control, y las palabras nada pueden hacer. Silencio.

Al elevar una oración en medio del silencio, sin palabras, solo corazones unidos en un mismo sentir, un mismo espíritu...  El dador de la vida esta dispuesto a escuchar, a mirar, a sentir nuestro pesar e infundirnos un nuevo aliento.  "Venid a mi todos los que esteis trabajados y cansados que yo os haré descansar" -dijo Jesús. Y compartiendo nuestras cargas, está pronto a acompañarnos...

 Mi oración es que seas fortalecido a través de la esperanza que solo puede dar el Padre de las luces...