lunes, 30 de septiembre de 2013

deconstrucción


"La deconstrucción no es un análisis que se limita a reflexionar o recuperar un elemento simple o atómico de un determinado sistema, sino que interviene activa, estratégica y singularmente en códigos, normas, modelos y valores."

Deconstrucción, que bella e intelectual forma de llamar a algo que sacude estructuras, derriba muros y taladra hasta los más profundos cimientos de nuestro saber, hacer y creer.

Cuando leía sobre ello, en una conversación con un par de amigos hace algunos días, sonaba como un paso lógico en el desarrollo de nuestra fe. Y sin embargo, que daño hace sacudir las estructuras en algunos.

Algunos no están/mos preparados, no es su/nuestro tiempo, no están/mos listos. No es cuestión de jactancia o vanagloria como quien dice "yo estuve como tú", más bien ser conscientes de esto, nos permite andar en amor para con otros...

Jesucristo enseñaba: "no se echa vino nuevo en odres viejos, pues cuando el vino nuevo fermente, hará que se reviente el odre... hay que echar vino nuevo en odres nuevos pues así ni el vino ni los odres se pierden".

Algunos nos autoproclamamos iconoclastas y revolucionarios y sin cuidado ni amor por nuestros hermanos nos dedicamos a "deconstruir".  Que diferente es la actitud de Jesucristo quien deseaba que ni el vino, ni los odres se perdieran.

Quiero comenzar a vivir este amor.