martes, 1 de marzo de 2016

renacer

Desde mi niñez aprendí a distinguir la llegada de la primavera por los brotes en los árboles de durazno.  Nunca he sabido si dichos árboles son de los primeros en florecer o quizá son los más comunes en mi ciudad.

Las ramas que estuvieron secas y desnudas, comienzan a vestirse de unas diminutas hojas verde encendido y unos botones de donde asoman pétalos rosa claro.  La primavera coquetea con quienes la sabemos cercana.

A veces olvidamos lo que la sabia naturaleza nos enseña: todo son ciclos.

A veces somos invierno frío y seco. Otras veces verano lluvioso y soleado. A veces somos otoño llenos de hojarasca y viento; pero también somos primavera llena de ilusión, de flores y de propósitos.

Primavera anuncia el renacer, leía hoy... pero bien sé que renacemos en cada ciclo.
Twitter: Owiruame