miércoles, 9 de marzo de 2016

Pavlov


Suena la campanilla.
Notificación.
Mis pupilas se dilatan, mis manos se posan sobre el teclado, comienzo a salivar anticipando el sabor de tus labios.
¡Maldigo a Pavlov!
Una sonrisa se dibuja en mi rostro.


Twitter: Owiruame