viernes, 6 de noviembre de 2015

Calipso


Navegando naufragué y encallé en tu isla.  Algunos cuentan que esa isla era habitada por la hija de Atlas; no es así, yo se que eres hija del viento.

Tu voz me llamaba desde lejos como canto de sirena, y aunque llevas nombre de ninfa se que eres musa.

Cual Odiseo, quisiera perderme en tu abrazo hasta perder la noción del tiempo.

Y como Odiseo, tendré que zarpar y buscar en otros mares, otros brazos, otros labios, llevando conmigo tu recuerdo.