jueves, 23 de julio de 2015

el jardín secreto



Furtivo entro al jardín de las Hespérides.  El tiempo de las flores ha pasado, es el tiempo del fruto.

Cegado por la luz del sol que se pone, recorro el huerto con las manos extendidas, intentando alcanzar el fruto prohibido.  Mis pies descalzos sienten la tierra húmeda y removida.  Puedo oler la vida, la ciencia, el bien y el mal.

Doradas manzanas del huerto de Hera resguardado por ninfas.  Hoy no he venido a comer del fruto, hoy he venido a observar la danza de las meliades, a soñar despierto.