jueves, 14 de agosto de 2014

el examen final de una historia de tres años

Hace cerca de tres años comenzamos una historia. Una en que tú entrabas expectante a nuestro Claustro, una en que conociste a tus futuros/as colegas, una que escribiste día a día con perseverancia y desvelos, con risas y confidencias, con trabajo y juegos.

Mañana será tu último día de clases en la carrera que decidiste emprender. Comienzan los exámenes finales de una historia de tres años (pensarás). No es así... El examen final de tu historia, no será la semana que entra y  tampoco será el día que defiendas tu tesis ante el sínodo.

El examen final de esta historia de tres años, comenzará cuando ejerzas tu profesión.  Entonces sabrás de que estás hecho.

Sólo puedo darte un consejo para ese examen: sé humilde, aprende con sencillez los secretos de tu profesión que nadie puede plasmar en los libros. No sé si recuerdes algo de lo que te enseñé, si no es así no importa, los contenidos van y vienen, pero te deseo que el aprender a aprender sea permanente.

Aprende siempre. Los seres humanos estamos hechos para ello. Quien deja de aprender, quien deja de maravillarse, quien deja de ver con ojos nuevos el día que viene... ha comenzado a morir poco a poco.

Gracias por la oportunidad que me diste de ser tu profe en este tiempo, a mi que soy un aprendiz en la Gran Ruta y apenas un interino en esta escuela que es la vida.

Hasta pronto.