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sábado, 7 de febrero de 2026

siete

Suena La flaca  (no es nostalgia, es contexto).
Discuto con mi vecino sobre un concepto del diccionebrio  mientras me llama millennial honorario (con mis 52 de esta semana).

En la recámara, mi amor ve una serie romántica que insistía en compartir (y me gustaba la idea, la protagonista, pero el ritmo no). 
─ ¿Por qué los millennials odian los finales felices?─ pregunta mi reina de espadas. No es odio... (pienso) es alergia a la simpleza, a las historias fáciles. La vida es una herida abierta que deja de sangrar cuando morimos.
 
Una foto de la magia encarnada me llega a los mensajes directos (me encanta) y un par de reels enviados por mi crush de los sábados aparecen dejando ese rastro inútil de migajas que nadie sigue pero nadie borra.
 
Escribo desde el comedor.  La vida es buena, con matices... pero sería mejor con ella aquí, dos vodkas encima y más historia.

Maldito Fireball:  qué bien sabe (y qué adulto me he vuelto cuidando el azúcar).



Twitter: Owiruame

viernes, 6 de febrero de 2026

seis

Los días no son iguales
(no hablo de pequeñas particularidades o manías).
Hablo del desajuste que trajiste.

Singularidades.

Llegas como una estrella fugaz: 
no la pedí, nadie la esperaba... pero ahora todo tiene la esperanza de sueños que nunca tuve.


Twitter: Owiruame

jueves, 5 de febrero de 2026

cinco

─¡Qué nervios! ─ dices.  Pero te plantas frente a mí (tranquila, cercana, exacta).
Es anticonstitucional hacerte presente y no regalarme un beso ─ pienso.
Lo sabes.
Y aun así sonríes.
No me provocas con la piel (aunque bien sabes que tu cabello me hace considerar otras posibilidades), me tientas con la pausa.
Y yo, otra vez, consecuento tu falta.


Twitter: Owiruame

miércoles, 4 de febrero de 2026

cuatro

A veces la mitad de la semana sólo llega para sentirnos en medio de la nada.
Vacíos.
Y a veces, tu sonrisa llega a interrumpir el hastío.
No es que la vida me pese, es que me acostumbro a resistirla  hasta que me miras.


Twitter: Owiruame

martes, 3 de febrero de 2026

tres

Te escucho, narrando la vida con la emoción de quien va descubriendo que nada estaba escrito del todo.
Nombras lo cotidiano como si fuera un hallazgo (y lo es).

Mientras hablas, el mundo se deja contar, yo asiento, medio incrédulo, medio rendido, sabiendo que no aprendo nada nuevo,  sólo recuerdo cómo se vive cuando alguien ama la vida.


Twitter: Owiruame

lunes, 2 de febrero de 2026

dos

Los días no son distintos, pero los  veo con ojos nuevos. 
Miro con el asombro de tu mirada.
Sonriendo como un bobo embriagado de lucidez.
Consciente de la broma que el universo me ha jugado.


Twitter: Owiruame

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Remodelación

Hace unos días comenzaron a remodelar el Caffenio al lado de mi trabajo. Hace unos días Elon Musk decidió comprar Twitter. Hace unos días que vengo pensando en que las redes sociales nos dan la impresión de estar comunicados, cuando en realidad seguimos aislados en nuestras burbujas que, aquellos que algo saben, han llamado "sesgo de confirmación".

Ante la compra de Musk se ha desencadenado una migración de Twitter a Mastodon, de la que yo mismo formo parte al haber creado una cuenta.  No tengo nada en contra de esta red social descentralizada, al contrario, creo que justo así es como deberían haber sido las redes sociales, sin una compañía que tiene su propia agenda en la que los usuarios somos el producto.  Y sin embargo... quisiera probar de nuevo volver a publicar en mi blog como solía hacerlo.

Mi blog era un espacio de reflexión, desahogo, diálogo interno (monólogo, pues), en el que publicaba  como lanzando botellas al mar, donde si de alguna forma coincidía, se formaban cadenas de comentarios que después eran correos, mensajes, llamadas.

Estoy cansado de la "inmediatez" de las redes y de esa urgencia por publicarlo todo, así que, como el Caffenio que está al lado de mi trabajo, voy a entrar en remodelación.  Ellos siguen atendiendo desde un Caffenio-móvil. Y yo andaré acá, por este blog. Ya había dejado Facebook, ya no publico en Instagram y ahora creo que poco a poco iré dejando Twitter.  No estoy diciendo que "no pienso volver", sólo digo que necesito esta pausa.
por: Miguel Quintero