Escribe.
Escribe siempre, todo el tiempo, con cualquier pretexto.
Escribe aunque lo hagas mal.
(Bradbury decía que es imposible que escribas 52 historias malas en un año).
Escribe para dejar memoria.
Para expresar sentimientos.
Para organizar ideas.
Para conversar.
Escribe porque las palabras nos hacen humanos.
Nos cuentan historias.
Nos hacen presentes.
Escribe para que tus palabras no se las lleve el viento.
Escribe para crear mundos, inventar versos y olvidar amores.
Escribe…
aunque nadie te lea.
aunque te duela lo que salga.
aunque a veces lo único que tengas sea rabia y café frío.
Escribe cuando ya no quede nadie a quién decirle las cosas.
cuando el silencio pese más que el cuerpo.
cuando te descubras hablándole a una ausencia
(como si todavía respirara).
Escribe,
pero no para salvarte.
(eso casi nunca pasa).
Escribe para acompañarte en la caída,
para dejar constancia de que estuviste aquí,
intentando entender algo
(lo que fuera)
con las manos sucias de vida.
Y un día, sin darte cuenta,
vas a releerte.
Vas a encontrar a ese que eras
mirándote desde una página vieja,
y te va a doler un poco
(y te va a gustar ese dolor, porque es tuyo)...
Y entonces vas a saber
que escribir
no era para decir algo importante…
era
sólo para
no desaparecer del todo.
No hay comentarios. :
Publicar un comentario
Agradezco tu visita y comentarios!