lunes, 4 de julio de 2016

anotaciones sobre un poema

Te equivocas. Detesto el silencio y las ausencias. La lejanía que me permite admirarle nunca se compararán con su cercanía  y presencia.

 Nada se llena de mi alma, cuando hay ausencia de sus besos. La melancolía se hizo para los cobardes que no se atreven arrebatar la miel de unos labios.

Te equivocas. La distancia no es buena compañía. Y aunque las letras acercan, nunca será los suficiente para sentir sus manos entre las mías.

¿Por qué habría de querer su silencio cuando puede hacerme suyo con una sola palabra de su boca?

¿Por qué habría de amar su silencio cuando he poseído sus palabras arropándome con ellas hasta perder la consciencia y perderme en el sueño?
Twitter: Owiruame