miércoles, 13 de enero de 2016

tu voz

En alas del viento visitas el páramo donde habito.  El frío no es más que un recuerdo cuando tu voz se hace presente.

Me visto de tu cálida voz.  Tus palabras son mi comida y bebida.  Cuando te escucho, la noche se llena de estrellas y luciérnagas.

De tu boca salen palabras bellas, sagradas, jamás pronunciadas.  Miro tus labios abiertos y sonrío; seguro estoy que de ellos brotará el verbo que me hará libre.

Silencio.  Te suplico, no calles.

Con tu voz me atrajiste, con tus palabras me has atado.  Si llegase a escuchar mi nombre en tus labios me rompería en mil pedazos.
Twitter: Owiruame