miércoles, 27 de enero de 2016

sanador

A veces sueño que camino por un un sendero de la sierra y llegando a un pico rocoso subo al mismo.  Cuando estoy ahí miro hacia abajo, la barranca llena de rocas, de pinos y encinos, y al fondo un arroyo que apenas brilla como hilo de plata.

Siento la brisa helada cortar mi cara como navajas de hielo mientras el sol se pierde en el horizonte.

Escucho cantos lejanos de mis hermanos agradeciendo con música y danza al dador de la vida por el día que termina.

Los colores del cielo se tornan rojizos en una gama que sólo desde esa roca se puede ver.

Cierro mis ojos por un momento, extiendo mis brazos cual alas al viento... cuentan los ancianos que si Onorúame me ha tomado para sí seré un sanador, si no es así, dormiré con mis padres.

Salto.
Twitter: Owiruame