sábado, 2 de julio de 2016

diosa

Si él no te llama diosa, no merece el regalo de tus labios.
No merece escuchar tus cantos de sirena.
Ni mirarse en tus ojos para transformarse en roca.

Si él no te llama diosa, no merece ser consumido por el fuego de tus manos.
No merece libar de tu fuente de la vida.
Ni cruzar el umbral de lo sagrado.

Si él no te llama diosa, lo único que merece es morir en el olvido.
Merece el desierto de la ausencia de tus besos.
Con la consciencia de haber estado tan cerca y estar lejos.

Twitter: Owiruame