lunes, 11 de abril de 2016

desengaño y decepción

Tomados de la mano siempre van como hermano y hermana. Él iluminando con una luz imparcial los rincones más oscuros del ser. Ella cubriendo de irracionales lágrimas las faltas descubiertas.

Nadie les llama, nadie les invoca y sin embargo en el momento menos pensado se hacen presentes.  Visitan los palacios donde habitan los nobles y las chozas de las personas más humildes.

(Los sabios y entendidos no están exentos de su presencia, como pudiera pensar el ordinario).

Él con atronadora voz anuncia el yerro. Ella silenciosamente roe las entrañas del señalado.

Nunca han recibido la gratitud de quien descubre y mucho menos del descubierto, sin embargo juntos avanzan por la senda, como hermano y hermana.  Condenados a ser un trago amargo.


Twitter: Owiruame