jueves, 10 de marzo de 2016

Morfeo

Entre amapolas, lúpulo y valeriana se encuentra jugando a la entrada de la cueva de Hipnos, casi siempre, al buen Morfeo.

El hijo de Nix da forma con nubes de colores a los deseos, pesares y pasiones de los hombres. Rojas para las violentas pasiones, verdes para los corazones esperanzados, azules para el reposo de los justos, amarillas para quienes albergan avaricia y envidia.

Oníricas criaturas que en sus manos toman forma viajan con el viento hasta encontrar efímera posada en las cabezas de los mortales.

Cuentan que Morfeo reserva una pequeña nube plateada con la que a veces le place regalar a algunos, sueños de inmortalidad... sueños que él mismo lleva hasta aquellos a quienes ha elegido.


Twitter: Owiruame