miércoles, 2 de diciembre de 2015

limen

En el onírico umbral de las memorias, cuando la realidad no ha dejado de ser y los sueños apenas se vislumbran; existía un lugar donde podían estar, el lugar en que eran y no eran, donde sus almas se besaban apenas rozando los labios.

Universos paralelos, posibilidades infinitas de lo que pudo ser y no es en este plano.

Universos paralelos, donde nuestra realidad se pierde, diluyéndose en un mar de ideales que son la realidad de otros.

El abismo nuevamente se abrió entre ellos: Nos vemos en tus sueños... o en los míos dijo él.

Ella sabía que aunque lo deseaba con todo su corazón, no sería así.