miércoles, 30 de septiembre de 2015

fantasmas

A veces, los fantasmas del pasado se asoman a la habitación en la que estamos.  Algunos para saludar, otros para saber de nosotros, cómo nos va en la vida que seguimos disfrutando.

Esos fantasmas no saben que están muertos.  Creen que se han ausentado de nuestras vidas por propia voluntad, sin saber que aunque con dolor les dejamos partir, ahora ya no forman parte de nuestro presente, de ninguna forma.

Cuando los fantasmas del pasado me visitan no temo. Dickens dice que algunos visitaron a Scrooge para enseñarle el rumbo que llevaba su vida.  Mis fantasmas han sido buenos maestros de lecciones que no necesitan ser repetidas.