sábado, 4 de julio de 2015

moira



Mi vida pende de un hilo, un hilo entre tus manos que toman la hebra con una caricia.

Afanosa hilas en la rueca mi destino, le das forma, color y textura.  Meticulosamente mides la longitud de la hebra, como esperando la justa extensión... ¿será el tiempo? De pronto, inevitablemente alzas las tijeras y cortas.

La deliciosa muerte ha llegado.  Me refugio en tu seno para dormir el sueño de los caídos.

Mañana será otro día, otra noche y entonces, nuevamente serás mi moira.