martes, 15 de abril de 2014

celadores


La vida de los celadores debe ser muy dura. No son vistos como iguales por parte de quienes forman parte de la organización en el poder, para ellos son un instrumento más en ese juego de permanecer "a cargo". No son vistos como compañeros por la gente con la que tienen que convivir diariamente, para ellos son una representación del opresor. 

Quizá por ello algunos de ellos se llegan a convertir en reyezuelos déspotas de su propio territorio, quizá por ello algunos solapan con cierta complicidad patarata a quienes vigilan. 

Debe ser difícil estar parado entre dos mundos que no terminan de serles completamente propios o ajenos.