lunes, 19 de agosto de 2013

siembra viento

Juan, cansado de sembrar maíz, frijol y calabazas, un día decidió sembrar algo diferente. 

Siembra viento y cosecharás tempestades -había escuchado decir a su abuelo- así que decidió ir a buscar a Ehécatl (ese que los romanos conocían como Aquilón y los griegos como Boreas) para pedirle aunque fuera una brisa, porque con algo tenía que comenzar. 

Ehécatl, muy contento, le dio un ventarrón del sur y un huracán del oriente. Hace tanto tiempo que los campesinos no cosechan nada bueno, que ya es tiempo de un “viento de cambio” - pensó Ehécatl- mientras llenaba el morral de Juan...