sábado, 3 de agosto de 2013

Prisionero fui...

... de temores anquilosantes y envilecientes,
... de ideologías hegemónicas y homogénicas,
... de apetitos atávicos y alienantes.

A veces pareciera que extraño la frialdad de los barrotes, la humedad de los muros, la oscuridad de la celda, el agua rancia, el pan mohoso.

Miro el horizonte, siento el aire en mi cara, la tibieza del Camino bajo mis pies y sigo adelante.