lunes, 1 de abril de 2013

13. verdades que duelen...

A veces miro hacia atrás y me duele.  "Si no eres pastor, entonces ¿qué eres?" -La pregunta del pastor a quien expresaba mis inquietudes resuena en mi cabeza todavía.

Llamado.  Soy llamado a una vocación al igual que cada uno de mis hermanos -respondí- Llamado a servir con lo que tengo, con lo que hago, con quien soy... sin tratar de hacerme de un cargo o nombre en el cuerpo.

Hace algunos días leí estas palabras en el blog: Eugene Peterson en español, de mi hermano y amigo Fausto Liriano:
Hombres y mujeres son llamados por Dios y provistos de una vocación. Respondemos a la iniciativa divina, pero humildemente pedimos escoger el destino. Vamos a ser pastores, pero no en Nínive ¡por el amor de Dios! Tratemos Tarsis. En Tarsis tendremos una carrera religiosa sin tener que lidiar con Dios. Las congregaciones son lugares como Nínive... Cualquiera que le de glamour a una congregación hace un des-servicio pastoral. Oímos historias de iglesias brillantes y entusiastas y nos preguntamos qué estamos haciendo mal. Pero si examinamos de cerca no hay congregaciones maravilla. Cada congregación tiene sus pecadores. Como si eso no fuese suficiente, también tienen de pastor a un pecador -[clic aquí si quieres leerlo completo].

Extraordinarias palabras, que expresan una verdad que todavía me duele.